Globalización: la locomotora del cambio en el empleo y el emprendimiento
El mundo moderno está cambiando importantes tendencias motivadas por la globalización, a su vez acompañada de una gran revolución tecnológica. Se está transformando radicalmente la manera en que vivimos, trabajamos, nos comunicamos y nos relacionamos. Esto ha generado un sinfín de nuevas oportunidades, pero también graves riesgos y desafíos.
Los cambios en las políticas internacionales de las naciones más poderosas del siglo XX han afectado a todos los rincones del globo, dando lugar a una mayor integración de las diferentes economías mundiales y regionales. Factores como los avances tecnológicos, la liberalización del comercio, la apertura de fronteras y la creación de organismos internacionales, tales como la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Organización Mundial del Comercio (OMC) o la Unión Europea (UE), han llevado a un cambio sin precedentes en la forma de realizar negocios y a la reconfiguración de múltiples sectores industriales.
Hoy en día, las empresas pueden acceder a grandes mercados exteriores, lo que facilita su rápido crecimiento. La reducción de barreras de entrada y aranceles de forma generalizada en las exportaciones e importaciones y las innovaciones en el transporte han conseguido reducir los tiempos de envío y recepción de mercancías de forma trascendental. ¿Quién iba a pensar hace unos años que en tan solo una semana podríamos tener productos de la otra punta del mundo en casa? Sin embargo, ahora es algo que tenemos normalizado.
El Poder de los Avances Tecnológicos y el Big Data
Los avances en la tecnología han sido el motor de esta revolución. Han permitido un mayor acceso a productos y servicios, alterando su demanda. Actualmente, todos los consumidores tenemos fácil acceso a grandes plataformas digitales gracias a la penetración de Internet y el comercio digital. No obstante, esto hace que seamos muy exigentes a la hora de comprar, ya que “cuanto más tenemos, más queremos”.
Esta gran cantidad de oportunidades se ve reflejada en los desmesurados volúmenes de información que manejan las empresas en su día a día. Por ello, el big data, con su capacidad de análisis y procesamiento de datos de forma rápida y masiva, se ha convertido en otro de los pilares básicos de la globalización.
A pesar de esta infinidad de impactos positivos, la revolución tecnológica es un arma de doble filo, ya que la automatización de procesos y la digitalización han supuesto una amenaza para algunos empleos tradicionales y barreras de entrada para los pequeños emprendedores.
La transformación del entorno laboral
La globalización ha provocado una reconfiguración del panorama laboral, que se encuentra en constante evolución. A simple vista, puede parecer algo positivo. Si bien, también ha causado la extinción de algunos empleos tradicionales, caracterizados por ser más simples y rutinarios.
Este es el caso de algunos roles administrativos y financieros. La creación de softwares de gestión empresarial, de procesamiento de transacciones o de gestión de carteras ha reducido la oferta de empleo en estos sectores. La principal causa radica en la automatización, la digitalización de procesos y la implantación de Inteligencia Artificial.
Como consecuencia, existe una mayor desigualdad entre puestos de trabajo. Por un lado, encontramos todavía alguno de estos empleos simples, pero, por otro lado, los más cualificados cada vez requieren una mayor formación.

Para integrarse en el comercio internacional, las empresas necesitan profesionales con competencias en análisis de datos e inteligencia artificial. Además, la creatividad y la innovación se han convertido en cualidades cruciales a la hora de contratar a un nuevo trabajador. De las tareas repetitivas ya se encarga la tecnología, por lo que los profesionales deben centrarse en el pensamiento creativo y la resolución de problemas desde una perspectiva diferenciadora.
El futuro del emprendimiento: “Reinventarse o morir”
A medida que avanzamos hacia un futuro más globalizado y tecnológico, la base para poder sobrevivir y tener éxito es la adaptabilidad. Los profesionales y los empresarios deben estar dispuestos a formarse en el ámbito de la tecnología y la inteligencia artificial, además de aprender nuevas habilidades que respondan a la nueva demanda del mercado de trabajo.
Aquí nos encontramos con la famosa frase de motivación personal “Reinventarse o morir”. Esto hace referencia a la necesidad de un “reciclaje formativo”, es decir, de estar constantemente formándonos para adaptarnos a las nuevas necesidades causadas por la globalización, así como a la necesidad de introducir cambios por parte de los empresarios.
El auge del emprendimiento digital ha llevado a la aparición de empresarios modernos e innovadores. Estos utilizan herramientas digitales para detectar nuevas oportunidades en el mercado, aunque deben superar importantes barreras de entrada, tales como los elevados costes que requieren algunos sectores para llevar a cabo una actividad innovadora.
La globalización obliga a todo pequeño empresario a buscar nuevos canales de venta. Las plataformas digitales están al alcance de todos y brindan una gran ventaja competitiva. Por ello, muchos empresarios optan por el comercio electrónico y las aplicaciones móviles para expandir sus negocios.
No obstante, para los pequeños emprendedores es mucho más difícil adaptarse al nuevo medio que para las grandes multinacionales, en cuyo caso la globalización ha llevado incluso a la deslocalización de algunos sectores, como el textil.
Esto quiere decir que algunas empresas se han llevado su actividad a otros países donde la mano de obra y las materias primas son más baratas. Así, producen con menos costes, pero venden por todo el mundo.
Hace 50 años, la opción más rápida para comprar ropa era ir al pequeño comercio que todos tenían al lado de casa, aunque hubiese escasa variedad. Sin embargo, ahora todos tenemos acceso a cualquier prenda y a precios más competitivos a tan solo un click o incluso en franquicias que venden ropa fabricada incluso en otros continentes.
Como consecuencia de la rápida globalización, los constantes avances tecnológicos y el potencial de la inteligencia artificial y el big data, el concepto que tenemos hoy en día de emprendedor será totalmente diferente. Asimismo, los puestos de trabajo serán rediseñados y algunos incluso implicarán tareas que hoy ni siquiera conocemos. Por tanto, para alcanzar el éxito futuro, la adaptabilidad y la formación profesional deberán ser nuestro objetivo principal.
“No es la especie más fuerte la que sobrevive, ni la más inteligente, sino la que mejor responde al cambio.” Charles Darwin
Sandra Sánchez Coco
Alumna del Grado en Administración y Dirección de Empresas y 3º Ganadora del Concurso III «Blogger en Tu Facultad» 2024.
Facultad de Economía y Empresa
Universidad de Salamanca
